Esta contabilidad se concreta en la custodia de los activos confiados a
la empresa. Fundamentalmente se ocupa de la preparación de informes y
datos para personas distintas de los directivos de la empresa. Incluye
la preparación, presentación de información para inversores,
accionistas, proveedores y acreedores, instituciones bancarias,
entidades bancarias (o prestamistas), los propios clientes y ciudadanos
en general y para el Gobierno.